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Encuentro Internacional del Mariachi » Encuentro internacional del Mariachi y la Charrería

TERCERA ETAPA: 1950-1975

Corresponde al mariachi diseñado a partir de los requerimientos de los me¬dios de comunicación masiva, influido por la técnica musical letrada, pero que conserva un arraigo mariachero principalmente a través de los sones y el sentido lírico de sus integrantes. Se mantiene una oriundez jalisciense en la mayoría de ellos, pero el reemplazo de los músicos se realiza omitiendo las consideraciones familiares o de amistad.

Rubén Fuentes se hace cargo por completo de la dirección del grupo y, sin olvidar las raíces y tradición mariachera, inició una verdadera revolución del sonido que durante todo este tiempo se había conservado un tanto primitivo e ingenuo. Se rompen los cánones y se transforma la sonoridad del Mariachi Vargas, los huapangos y los sones se dejan de tocar en forma arbitraria (cada grupo los tocaba a su estilo) y “el Vargas” grabó los sones con arreglos y adaptaciones de Rubén Fuentes. La mayoría de los demás mariachis se unifican a esas versiones tomando como ejemplo “al Vargas” y su influencia se extiende mucho más allá del territorio nacional. Los sones y huapangos (bajo la influencia de Rubén Fuentes) adquieren nuevos rumbos y las nuevas canciones y la evolución armónica “del Vargas” conquistan otros niveles que hacen de la música mexicana, la expresión nacionalista por excelencia, pero (a la vez) joven, moderna y progresista…


Empiezan las giras internacionales por Estados Unidos, Panamá, Ecuador, Colombia, Chile, Cuba, Argentina y Venezuela. “El Vargas” participa en un sinnúmero de películas y acompaña (en el estudio y en vivo) a “los grandes” como Pedro Infante, Jorge Negrete y Amalia Mendoza, José Alfredo Jiménez, etc.


Destaca en esta etapa, el inolvidable timbre de voz de Heriberto Molina, apodado “el curita”, lo coloca como la voz principal del conjunto durante más de 2 décadas.

En 1953 Gaspar Vargas se retira del grupo. Cuenta Miguel Martínez (en una entrevista) que, en ese año, después de un pleito muy fuerte entre Gaspar y Silvestre, ambos se retiran la palabra, y Gaspar se retira del grupo. Al arpero Arturo Mendoza le tocó darle las gracias. Mencionan algunos ex integrantes, aun vivos, que “Don Gaspar tocaba los sones como nadie, los gozaba tremendamente y le daba redobles a la guitarra quinta por todos lados y muy bien puestos: le buscaba la forma de cómo adornar el son. Improvisaba al momento como lo haría un jazzista. Pero era muy celoso de su técnica, se volteaba mientras tocaba para que nadie le aprendiera o le copiara, y llegó a amenazar con daga en mano a quien se atrevía”. Ya octogenario, de vez en cuando asistía a los ensayos del conjunto. A mediados de los sesenta, don Gaspar, próximo a cumplir 90 años, todavía estaba atento a las últimas evoluciones del Mariachi Vargas, aunque sigue fiel a las formas que él conoció en sus tiempos.

En 1954 Rubén Fuentes se retira como ejecutante del Mariachi Vargas, ya que su tremendo éxito como compositor y arreglista lo había catapultado como director artístico de la compañía disquera RCA Víctor (“Don Rubén”, hasta la fecha, conserva su puesto como Director general, Productor General y Arreglista).
Jesús Rodríguez de Híjar, que ingresó en 1954 al Mariachi Vargas como violinista, ascendió a director musical en 1955. Pero él ya había tocado con “el Vargas” desde 1948, invitado como violinista suplente de Rubén Fuentes en algunos eventos o como refuerzo para las grabaciones.

Debido a su avanzada artritis, Silvestre Vargas se vio obligado a retirarse paulatinamente como ejecutante a finales de la década de 1950. Permaneció como emblema de su mariachi y, en las grabaciones para los discos, sólo se encargaba de "echar los gritos"; si bien siguió activo en el grupo en labores de administración y relaciones públicas.
Por orden de Rubén Fuentes, en un disco que se grabaría, se hacen arreglos para dos trompetas. Muchos opinaron que sería un total fracaso, puesto que si el público no terminaba de aceptar una trompeta, mucho menos aceptarían dos. Entonces Miguel Martínez se pone de acuerdo con el nuevo trompetista y le dice “mira, desde hoy, vamos a respirar iguales, vamos a frasear iguales y a animarnos a hacer primera y segunda”. La trompeta en el mariachi Vargas fue un rotundo éxito. Tiempo después, por decisión personal, Miguel Martínez dejaría el Mariachi Vargas

Debido a sus compromisos de exclusividad con la RCA Víctor, el Mariachi Vargas de Tecalitlán tuvo que aparecer con otros nombres (Mariachi Guadalajara, Mariachi Jalisciense de Rubén Fuentes, Mariachi Monumental de Silvestre Vargas o Mariachi Los Mámenos, entre otros seudónimos) para tener posibilidad legal de grabar con otras firmas.

Dos años antes de las olimpiadas de 1968, el gobierno de México, lleva al Mariachi Vargas a una gira internacional de promoción del evento, esto se repitió para el mundial de Fútbol de 1970. La gira abarcó desde Marruecos hasta Japón, Hong Kong, Bangkok y Singapur.


Pero la reacción que el Vargas de Tecalitlán causó en Indonesia es lo más sensacional que haya ocurrido. Bastaron la aparición del Mariachi Vargas y los primeros acordes de La Negra, para que 150 mil personas gritaran de entusiasmo.

Con la supervisión de Rubén Fuentes y la colaboración de Rigoberto Alfaro, Rodríguez de Híjar incorpora al repertorio del Mariachi Vargas piezas de música clásica. Por esas fechas, también se prepara el disco La nueva dimensión (1968), en el que experimenta combinaciones rítmicas de Sudamérica (principalmente de Venezuela) junto con variantes de sones mariacheros, de tal manera que logran presentar ritmos novedosos; asimismo, incorporan composiciones de algunos integrantes del conjunto y la pieza: La Bikina (que después llegó a rivalizar con el son de
La Negra como pieza emblemática del mariachi). A partir de este disco, los acordes se volvieron más complejos y se presagiaron varias tendencias musicales que se verían con mayor frecuencia en el mariachi.

En esta etapa se consolida la llamada “armonía de oro del Mariachi Vargas”, conformada por Navitidad Santiago, Rigoberto Alfaro, Víctor Cárdenas y Arturo Mendoza (que según los expertos es la mejor sección de armonía que se ha escuchado en un mariachi, en todo el mundo, en todos los tiempos).


En 1968, se desarrolla un espectáculo del que deriva el disco Fiesta en Jalisco (1970), que a la fecha forma parte del repertorio de todos los mariachis del mundo. Es en este año cuando Rigoberto Alfaro, abandona el grupo para buscar su crecimiento como arreglista y productor.
Hacia 1973, la mayoría de los músicos del Mariachi Vargas leen música a primera vista en el papel pautado. Sin embargo, su director (Jesús Rodríguez de Híjar) se esforzaba por que se mantuviera el sentimiento lírico: Comentaba: "Los sones se deben tocar sin leer nota, cuando empezamos a leer nota se descuida el entusiasmo, el sentimiento. Ya no se tiene el mismo gusto".

Rigoberto Alfaro añade: “En aquel tiempo [1958-1970], nos conjuntamos elementos con un nivel de talento que logramos hacer lo que no se había hecho antes ni después se ha hecho. Era tocar uno no con el afán de ganar dinero, sin ostentación; era una conjunción de elementos que nos entendíamos bien. Aquella época era tocar con el corazón, no con la técnica y la cultura musical que hoy se tiene. El mariachi tiene un sabor y hay que respetarlo. Lo que siente uno mejor es cuando no se están viendo las notas, cuando se toca con talento y se improvisa.

El Mariachi Vargas de Tecalitlán se consolida como el más celebrado del mundo. Ha grabado cientos de discos a lo largo de su historia. Nunca las piezas de ningún otro mariachi se han tocado con tanta frecuencia por otros grupos, y ningún estilo mariachero es imitado a tal grado. Ningún otro mariachi se puede jactar de que tal cantidad de su música original se convierta tan rápida y frecuentemente en parte del repertorio estándar de los demás mariachis".

El título (que Rubén Fuentes ideara para ellos) de “El mejor mariachi del mundo” se convierte en sentencia positiva a nivel internacional.

 

 

Mariachi Vargas - Derechos Reservados 2010 | Pointestudio