

Rubén Fuentes, es, sin lugar a dudas, uno de los más destacados compositores mexicanos de las últimas 6 décadas y su creatividad artística como compositor, arreglista y productor, ha marcado la vanguardia de la canción vernácula mexicana.
Sus aportes a los géneros del bolero ranchero, boleros morunos y canciones románticas, tanto rancheras como boleros, además de la creación de “El Mariachi Sinfónico”, significaron la internacionalización de la música mexicana en los 5 continentes.
Nació el 15 de Febrero de 1926 en Ciudad Guzmán, Jalisco (Zapotlán el grande). Su padre: “Don Agustín Fuentes”, que fuera el primer violín y concertista de la orquesta Sinfónica de Guadalajara, lo empezó a instruir a temprana edad en la enseñanza musical, y con el apoyo de su mamá: Tommy Gassón, aprendió la ejecución del piano y el violín. La secundaria y preparatoria las realizó en Guadalajara, Jal., donde continuó sus estudios musicales.
Ante la rigidez de la enseñanza de su padre, después de una fuerte discusión, decide emigrar a la ciudad de México. Mientras Rubén buscaba una audición con las orquestas prestigiadas de México, Silvestre Vargas escuchó comentarios de un nuevo violinista en la ciudad que estaba buscando una oportunidad. También sabía que era muy bueno, hijo de concertistas, originario de Jalisco, joven y, sin trabajo. Lo buscó y lo invitó a sustituir a uno de sus violinistas por una temporada. Rubén le aclaró: “Pero no conozco muy bien la música ranchera”, y Silvestre le contestó “pues ahí nos sigues e improvisas algo”. Terminando la presentación Silvestre se dirige a Rubén y le dice: “muchacho, Tocas muy bien. Nos vemos mañana para enseñarte unos sones”. Rubén Fuentes cuenta: “Me aprendí todos los sones en una sola tarde”. Se integró al Mariachi Vargas en la ciudad de México en el año de 1944, primero como ejecutante, luego como productor, arreglista y director musical. Su crecimiento empezó cuando llegó con Silvestre y le dice: “hice un arreglito para la canción de ‘La Negra’, para que ya todos la toquemos parejitos”. Silvestre le pregunta: “¿Y como va?”, como respuesta, Rubén le muestra los papeles de la canción, escrito en papel pautado, con notas musicales, y Silvestre dice: “Que es esto?, aquí nadie sabemos leer eso! Enséñanoslo con el violín”. Pronto, los otros mariachis copiaron la versión que Rubén Fuentes hiciera y, al ver Silvestre el éxito y la aceptación de la versión de Rubén, le pidió que adecuara otras canciones y enseñara a los muchachos a leer notas. Después de 2 años de estar en el mariachi como ejecutante, de común acuerdo con Silvestre, toma la dirección artística y musical del Mariachi Vargas 
Se le atribuye también la creación del “Bolero Ranchero” que era un subgénero del Bolero, que era más urbano, pero se diferencian en el motivo de sus letras, la instrumentación y el estilo de interpretación. Todo empezó con el tema: “Cien años” composición y arreglos de Rubén Fuentes, interpretación de Pedro Infante y el acompañamiento del Mariachi Vargas. Pronto esta corriente tuvo muchos adeptos, entre ellos, Javier Solís. Un día, un amigo le pregunta: “¿Rubén: qué es un bolero ranchero?”. Y Rubén, que iba vestido de charro, en tono bromista le contesta: “Esto es un bolero ranchero”, e inmediatamente le quita el trapo a un bolero de zapatos que realizaba su trabajo, y se pone en actitud de bolero de zapatos, silbando una canción.
En 1954, cuando fue nombrado director artístico de la disquera: RCA Víctor, renunció solamente a su puesto de ejecutante en el Mariachi Vargas de Tecalitlán, continuando, hasta la fecha, en su cargo de productor, arreglista y director general.
“Fue en aquellas épocas –nos cuenta Don Rubén-, que estábamos grabando con Miguel Aceves Mejía, cuando entra Mariano Conde a la cabina y nos dice ‘por favor ayúdeme alguien: ahí hay un loco sentado, que lleva dos años viniendo todos los días y que dice que trae dos canciones y que no se va hasta que alguien le atienda y se las grabe’. Entonces yo salí y le dije: a ver muchacho, enséñame lo que traes, y nos sentamos al piano. El ‘loco’ en cuestión se llamaba José Alfredo Jiménez, las canciones que traía eran ‘Ella’ y ‘Yo’. Las grabamos y, desde entonces, fue éxito tras éxito de mi compadre”. Rubén Fuentes fue su arreglista de cabecera durante toda su carrera, llevaron una fuerte amistad que derivó en una maravillosa mancuerna musical que produjo decenas de canciones que han marcado a muchas generaciones.

En su puesto como Director Artístico de la disquera, Don Rubén influyó en el lanzamiento de grandes como: Marco Antonio Muñiz, José José, Lupita D’alessio, Emanuel, entre otros. Fue declarado “El mejor compositor del año” en 1954, 1958, 1959 y 1971, recibió muchas veces el codiciado “Disco de oro” y ha recibido múltiples reconocimientos internacionales por su labor como arreglista y compositor.
De su mano, la música del Mariachi Vargas ha experimentado una evolución; desde la preparación musical de sus elementos, incorporación de nuevos ritmos propios de Sudamérica, hasta la fusión de armonías y paseos melódicos de música clásica, sin olvidar las raíces y tradición mariachera. Inició una verdadera revolución del sonido de mariachi que se había conservado un tanto primitivo e ingenuo. Rompe los cánones y transforma la sonoridad del Mariachi Vargas y grabó los sones con sus arreglos y adaptaciones. La mayoría de los demás mariachis se unifican a esas versiones tomando como ejemplo su trabajo con “el Vargas”, y su influencia se extiende mucho más allá del territorio nacional. Los sones y huapangos (bajo su influencia) adquieren nuevos rumbos y las nuevas canciones y la evolución armónica del mariachi conquista otros niveles que hacen de la música mexicana, la expresión nacionalista por excelencia, pero (a la vez) joven, moderna y progresista… Las ventas de “La Bikina”, canción de su autoría y que llegara a rivalizar con el “Son de la Negra” como pieza interpretativa del mariachi, ha rebasado la histórica cifra de 10 millones de copias vendidas, y entre sus más de 400 intérpretes se cuentan: Marco Antonio Muñiz, Paul Mauriat, Luis Miguel, Herb Alpert, Raúl Di Blassio e innumerables cantantes, mariachis y orquestas alrededor del mundo. Su canción “Ni princesa ni esclava” (cantada por Vicky Carr) recibió un grammy y también recibió otro grammy por la producción de Linda Rondstadt por el álbum “Canciones de mi padre”. En 1993 y 1994 recibió discos de platino por sus producciones “Lucero de México” y “Cariño de mis cariños”. Se le concedió el “Premio Jalisco” por el gobierno del estado que así honra a los jalisciences destacados. Sus trofeos son innumerables (suman más de 100), sin embargo, el haber sido nombrado (en 1967), por el ayuntamiento de Ciudad Guzmán, como “Hijo preclaro y predilecto” es el que más orgullo y satisfacción le ha dado. Pedro Infante le grabó 44 canciones, entre ellas: Carta a Eufemia, Copa tras copa, Cien años, Ni por favor, Muñeco de cuerda, etc. Miguel Aceves Mejía, popularizó sus huapangos: La verdolaga, Tres consejos, Ni contigo ni sin ti, La del rebozo blanco, Ruega por nosotros, El pecador, Qué bonita es mi tierra, etc. Marco Antonio Muñiz se inició como solista precisamente con sus composiciones: Luz y sombra, Escándalo, El despertar, Que murmuren, y así, hasta llegar a grabar 60 canciones de su autoría, rematando con La bikina. Entre sus otras canciones muy exitosas se cuentan: Amor se dice cantando, Anoche soñé contigo, Camino real de Colima, El carretero, El gustito, El Mercader, El querreque, El son del gavilancillo, El toro viejo, Fiesta en el corazón, Flor del viento, Hay unos ojos, Las alazanas, Los machetes, México distrito federal, Sabes una cosa, Soy México, Viva quien sabe querer, y el emblemático; Son de la negra. Pedro Vargas, Libertad Lamarque, José José, José Alfredo Jiménez, Amalia Mendoza, Lucha Villa, Pepe Jara, Thalía, Fernando de la Mora, Plácido Domingo, Luis Cobos, la Orquesta Filarmónica de Londres y, desde luego, El Mariachi Vargas de Tecalitlán son intérpretes de su música. Hoy, cada año, dirige el prestigiado Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, realizado en Guadalajara, entre finales de Agosto y principios de Septiembre. También se encuentra dirigiendo y apadrinando la carrera de su más reciente descubrimiento musical: Alejandra Orozco “La guadalajareña” sitio oficial de “La Guadalajareña” Alejandra Orozco Rubén Fuentes ha vestido de gala la música mexicana y la ha hecho recorrer el mundo, ha marcado un hito en la historia musical de México que claramente se puede dividir como: Antes de Rubén Fuentes y después de Rubén Fuentes. Es él, sin duda, el padre de la versión actual del mariachi y de la música mexicana moderna, la música que todos los días nos representa ante el mundo.